Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan, sin rodeos

Respuestas cortas y honestas. Si la tuya no está, escríbenos por WhatsApp al 221 841 4370: contesta una persona, no un robot. Todas las formas de contacto están en Contacto.

Para comprar

Si vienes a surtir tu negocio o tu casa

Precios, entregas y cómo se pide.

¿Qué es Mercado a la mano?

Una plataforma para surtir tu negocio o tu casa de frutas, verduras y abarrotes sin ir a la central de abasto. Pides desde el teléfono, a precios de referencia de la plataforma, y te lo entrega un distribuidor de tu zona, con su camioneta. En pedidos de casa se suma el sobreprecio de casa, que se ve antes de pagar.

Detrás no hay una bodega gigante ni una flotilla propia: hay distribuidores de barrio que ya conocen a sus clientes, y una plataforma que les ordena el negocio. Nosotros ponemos el orden; ellos ponen la calle.

¿Dónde compro frutas y verduras al mayoreo sin madrugar a la central de abasto?

Aquí, y desde la cama si quieres. Te registras gratis, el catálogo te enseña los precios y pides lo de la semana. Un distribuidor de tu rumbo te lo lleva al negocio.

Hoy repartimos en Puebla y Tlaxcala, a través de socios distribuidores de zona. En los demás estados todavía no entregamos: deja tu registro con tu dirección y te avisamos cuando llegue un distribuidor. Tu registro también nos dice a dónde ir primero.

¿De verdad sale más barato que el súper?

Hasta 43 % más barato, y el «hasta» va en serio: depende del producto y de la temporada. En el comparador del 22 de septiembre de 2026, el tomate verde salió 57 % abajo del súper a precio de negocio y 47 % a precio de casa. Donde más se nota es en lo fresco: la albahaca estaba a $84 el kilo el 16 de septiembre de 2026, así que un manojo de 30 g sale en unos $2.50.

No es magia ni es oferta: es que entre el campo y tu cocina hay menos manos cobrando. Los precios son precios de referencia de la plataforma: los mismos en todo México, con la fecha de su último cambio en la ficha de cada producto. La lista publica el precio para negocio; en los pedidos de casa se suma el sobreprecio de casa, que se ve antes de pagar. Compáralos con tu ticket de la semana y saca tus cuentas.

¿Quién me entrega y en cuánto tiempo?

Un distribuidor real de tu zona, con su camioneta y su nombre. No es un repartidor de aplicación que hoy trae comida y mañana paquetes: es alguien que vive de surtir negocios como el tuyo y que te va a volver a ver la semana que entra.

Hoy repartimos en Puebla y Tlaxcala. Donde ya hay socio, la entrega normal es en menos de 24 horas. Al pedir eliges tu rango de horario. Si es para tu casa, es el horario de reparto de tu zona; si es para tu negocio, tú pones el horario en que recibes y lo pactas con tu socio distribuidor.

¿Qué venden, además de frutas y verduras?

En la lista pública hay más de 250 productos: frutas, verduras, hierbas, chiles secos, semillas, granos y especias. Mayoreo y menudeo, con mínimos por producto.

Si algo no está, lo pides desde la misma app y el distribuidor lo consigue o lo da de alta.

¿Cómo hago mi pedido?

Como te acomode: buscas en el catálogo y agregas, o le mandas la foto de tu lista del mandado —sí, la de la libreta— y el Pedido Inteligente la convierte en pedido. Revisas, ajustas y confirmas.

La primera vez puedes cotizar sin cuenta, para que veas precios antes de decidir nada.

¿Hay pedido mínimo? ¿Cuánto cuesta el envío?

No hay un mínimo que te impida pedir: si tu pedido no llega al mínimo, pagas envío, y nunca más de lo que te falta para llegar.

Si te registraste en mercadoalamano.com, hoy el mínimo es de $800 y el envío de $200. Con un pedido de $700 te faltan $100, y el envío es de $100. Con uno de $500 te faltan $300, y pagas el envío completo: $200. Con uno de $922 ya no pagas envío. En algunas zonas de reparto a casas los números pueden ser otros: el carrito te enseña el exacto antes de confirmar.

Si te surte un distribuidor que te dio de alta él mismo, el mínimo y el envío los pone él.

¿Cómo se paga?

Si te registraste en mercadoalamano.com, para tu casa o tu negocio, pagas con tarjeta al hacer tu pedido. Tu pedido se prepara en cuanto se aprueba el pago.

Si te surte un distribuidor que te dio de alta él mismo, le pagas a él, con las formas que él acepte.

¿Me dan factura?

Todavía no. Hoy la plataforma no emite facturas (CFDI): puedes dejar tus datos fiscales en tu perfil, pero el timbrado aún no está encendido y no te vamos a prometer una factura que no podemos entregar.

Si para tu negocio la factura es indispensable, escríbenos por WhatsApp al 221 841 4370 antes de pedir y te decimos con claridad qué se puede hacer hoy.

¿Puedo pedir para mi casa?

Sí. La misma plataforma tiene su versión para casas: pedido chico y entrega a domicilio donde hay cobertura. La lista publica el precio para negocio; en los pedidos de casa se suma el sobreprecio de casa, que se ve antes de pagar. Te registras, pones tu dirección y el catálogo te dice si ya llegamos a tu colonia.

Para el campo

Lo que le llega a quien siembra

El porqué de todo esto, sin maquillaje.

¿Cuánto le llega al productor de lo que pago?

Hoy, en México, muy poco. El ejemplo que más nos duele: a quien siembra manzana en la sierra de Puebla le pagan alrededor de cincuenta centavos el kilo, y tú lo compras a treinta y tantos pesos. Entre él y tú hay siete manos, y la que más trabaja es la que menos gana.

De ese coraje nació Mercado a la mano. Todavía no podemos presumir que lo arreglamos: hoy la red crece con distribuidores locales, y conectar directo con quien siembra es el siguiente eslabón. Lo decimos así para que nadie nos lo crea antes de tiempo.

¿Cómo se le paga mejor a un productor sin regalar el dinero?

Quitando manos de en medio, no poniendo caridad encima. Cada intermediario que sobra se lleva un margen; si la cadena se acorta, ese margen se puede repartir entre quien siembra y quien compra. Por eso esto no es una fundación: es un negocio que funciona, para que el impacto no dependa de donativos.

Nuestro compromiso es que, conforme la red crezca, quien siembra reciba más por su cosecha que hoy. Es compromiso, no resultado: lo iremos publicando con números en cuanto los tengamos.

¿Son un proyecto social o un negocio?

Las dos cosas, y sin pena. Un negocio, porque cobramos por lo que hacemos y queremos que los distribuidores ganen bien. Social, porque el problema que atacamos es que el campo mexicano cobra poco por lo que produce.

Si te sirve la etiqueta: «Precios justos, productos frescos, impacto social» es la frase que usamos. Si no te sirve la etiqueta, prueba la albahaca.

Para repartir

Si tienes camioneta, o curiosidad

Cómo le entras, y de dónde venimos.

Tengo camioneta. ¿Cómo le entro?

Como distribuidor, que es la parte que más nos gusta contar. Tú pones la camioneta con caja seca o térmica y las ganas; nosotros ponemos la tecnología, el control de tu cobranza, las rutas y la capacitación. Sin inversión inicial.

Usar la plataforma no cuesta mensualidad: operas gratis con tus propios clientes, con 0 % de comisión, y pagas 3 % en los negocios que te llegan por la plataforma. Sólo pagas si quieres un módulo: el punto de venta (plan Vendedor, $1,000 al mes) o, además, tu propio dominio y tu marca (plan PRO, $5,000 al mes).

El registro toma cinco minutos, la validación un día y la capacitación dos horas. La calculadora de ingresos y los requisitos están en la página de Distribuidores.

¿Desde cuándo existen?

Desde 2016 repartiendo, y desde 2023 con la plataforma actual, que también usan otros distribuidores. En medio, la primera versión no aguantó: cargábamos con camionetas, bodega y choferes, y sin un sistema que lo controlara todo, en 2019 tronó. Construimos la plataforma con todo lo que nos faltó.

La historia completa, con fechas y sin maquillaje, está en «Quiénes somos».