El falafel de Líbano, con garbanzo y haba seca remojados y molidos crudos con cebolla, ajo, perejil, cilantro, comino y cilantro en semilla, frito hasta dorar oscuro y servido con salsa de tahini. El grano nunca se cuece: su almidón crudo es lo que lo mantiene unido en el aceite.